Cuando nunca has practicado yoga y te animas a ir a tu primera clase, estás un poco perdida porque no sabes muy bien lo que te vas a encontrar, ¿verdad?

El caso es que la mayoría de nosotras, en nuestra primera clase  de yoga, caemos en una serie de errores (por desconocimiento la mayoría) que suelen ser siempre los mismos.

Por eso, te dejo este post en el que te cuento cuáles son y cual es mi consejo con cada uno de ellos para que, por lo menos, no te pillen de sorpresa 😊

1. Llegar tarde o salir antes de tiempo

Vale que en alguna ocasión puntual llegues tarde o tengas que irte antes de finalizar la clase, pero por respeto al profesor y al resto de alumnos es conveniente no hacerlo.

Es muy probable que si llegas tarde directamente no te dejen entrar la sala. En caso de que te permitan entrar, procura hacer el menor ruido posible para no alterar la concentración y, si hubiera una meditación inicial (muchas clases de yoga comienzan con una pequeña relajación) es mejor que esperes a que termine para entrar.

 

2. No decirle al profesor si tienes alguna dolencia o patología

Es muy importante que el profesor sepa antes de empezar la clase si tienes dolencias o patologías ya que hay asanas que pueden agravar seriamente tu situación. El profesor en ese caso te indicará qué posturas que no debes hacer, te enseñará las variantes y te facilitará apoyos.

 

3. No llevar ropa cómoda

Tu cuerpo debe tener completa libertad de movimiento para ejecutar de manera estable las posturas, no dejes que una mala elección de una prenda, limite tus grandes posibilidades. Debe ser transpirable y ligera, preferiblemente ceñida al cuerpo ya que de esta manera permites al profesor que aprecie con claridad la correcta alineación en tu cuerpo. Si usas un top deportivo, ¡mucho mejor!

 

4. Hablar en la shala

Una clase de yoga no es una sala de zumba. Cuando entras a una shala puedes apreciar el silencio y la concentración en los alumnos invitando a la calma. Si hablas, te recomiendo que sea antes de que comience la práctica en un tono bajo y suave.

La práctica de yoga es una meditación activa, un proceso de investigación consciente para llegar a la calma mental. La atención es el elemento clave, si no hay atención no hay yoga. Disfruta plenamente de clase y de ti misma y deja para después cualquier comentario

 

5. No hacer el savasana final

Aunque sea poco tiempo o aunque adaptes la postura, si te resulta incomoda o te inquiete, te recomiendo que la hagas. Una práctica de yoga sin savasana es una práctica incompleta. Es el asana más difícil de realizar, por la inmovilidad que requiere, donde integras y recoges todos los beneficios de la serie.

 

6. Llevar joyas y abalorios

Conviene que te quites cualquier abalorio que lleves encima (colgantes o pendientes largos, pulseras que suenen, etc) primero porque te puedes enganchar y posiblemente estés más pendiente de no engancharte que de la práctica y segundo porque pueden sonar (sobre todo si son metálicos) y alterar la concentración tuya y del resto de alumnos.

 

7. Competir con el resto de los alumnos

Por favor, no fuerces tu cuerpo para tratar de lograr posturas de alumnos más avanzados. Es un gravísimo error del principiante porque te puedes lesionar y te puedes frustrar. Céntrate en tu practica y en tu evolución personal.

Quizá sea el tiempo el que tenga que enseñar esta lección..

 

8. No parar si lo necesitas

Si ves que no puedes seguir el ritmo de la clase, si sientes dolor o, simplemente, necesitas parar, por favor, para. Siéntate en postura cómoda o túmbate en savasana el tiempo que consideres necesario. Aquí vuelvo a insistir en la importancia de no forzar.

 

9. No usar apoyos y accesorios

Antes de que comience la clase (para no interrumpir una vez haya empezado) asegúrate de tener junto a tu esterilla por lo menos dos bloques (cualquier sala de yoga debería tener) y un cinturón de yoga (no todas las salas disponen).

En tu primera clase es muy probable que haya asanas que te cueste realizar y el uso de estos apoyos te facilitarán enormemente tu práctica. Dependiendo del tipo de yoga que realices puede que tengan también mantas y bolsters, que, en ese caso, será el profesor el que te indique cómo usarlas en su caso.

 

10. Hacer la práctica con calcetines

La práctica de yoga requiere de unos pies descalzos porque se ejercita toda su musculatura y necesitas recibir las sensaciones que te llegan a través de los pies para sentirte más enraizada. Son la base y el apoyo de tus posturas de pie y se basan fundamentalmente en la conexión de tus pies con la tierra.

Muy difícilmente mantendrás el equilibrio en posturas como el árbol si llevas calcetines.

 

11. Ir con el estómago lleno

Los asanas que realizas en una clase de yoga movilizan todo el cuerpo, especialmente el abdomen (el CORE) y el aparato digestivo por lo que es recomendable que hayas hecho la digestión antes de empezar si no quieres que te suba el reflujo, en el mejor de los casos 😊

 

12. Estar deshidratada

Es fundamental que te hidrates siempre. Dependiendo del tipo de yoga que hagas puede que sudes y pierdas líquidos asi que bebe agua especialmente antes y después de la clase.

 

13. No llevar una esterilla adecuada

Una práctica de yoga en una esterilla en la que se enrollan los extremos y te resbalas cada vez que haces perro boca abajo es un auténtico desastre, no solo pierdes la concentración sino que te puedes hasta lesionar.

En las shalas de yoga sueles disponer de esterillas adecuadas, pero si vas a llevar tu propia esterilla, que sea antideslizante (es lo más importante), estable y se adhiera al suelo. Las de Manduka, Jade o Liforme , aunque no son baratas, para mi son de las mejores. Pero tambien las tienes más económicas.

Si no tienes y la práctica la realizas en casa, casi mejor hazlo sobre una alfombra/moqueta o en el suelo directamente.

 

14. Meter el móvil en la shala

Una clase de yoga implica desconexión con el exterior y conexión con una misma.  Si estás pendiente del móvil en clase no serás capaz de desconectar y, probablemente, no estarás haciendo yoga sino cualquier otra cosa.

Procura dejar el móvil en el vestuario antes de entrar en clase para evitar tentaciones y dedícate a ti. Pero si insistes en llevarlo contigo apágalo o siléncialo por completo para no interrumpir la armonía de la clase por respeto al profesor y el resto de los alumnos.

 

15. No ir aseada

Es aconsejable ir aseada antes de practicar. Si esto no es posible, puedes probar a refrescarte antes de entrar en clase ya que un fuerte olor corporal puede dificultarle al resto de los estudiantes respirar cómodamente. Tambien te digo que no es apropiado llevar perfumes, colonias o desodorantes fuertes ya que lo que para ti huele bien a otro le puede provocar nauseas.

 

16. No corresponder al profesor cuando se despida con un Namasté

En yoga se usa namasté al final de la clase como despedida juntando las manos delante del corazón o en la frente inclinando la cabeza en actitud de humildad frente al otro. (Namasté es una expresión que quiere decir “te saludo” o “te reverencio”. Los hindúes utilizan la palabra Namasté como forma de saludo, despedida o muestra de respeto)

¡Ojo! por supuesto no es una obligación y siéntete libre para hacer lo que tu consideres, pero es la forma en la que profesores y alumnos se despiden en señal de respeto hacia la práctica de yoga

 

17. No permitirte fluir

Deja en casa el sentido del ridículo. Dependiendo del estilo y del profesor, es posible que te encuentres con el canto OM, un mantra, algún Pranayama peculiar como brahamari o kapalabhati o algún asana como la postura del león en la que exhalas todo el aire por la boca con la lengua fuera para eliminar toxinas. No te sientas cohibida al realizarlo, libérate de cualquier prejuicio y ábrete a sentir.

 

18.Quedarte en amnea al realizar una postura

Si, en amnea. Y ¿cómo es eso? Cuando eres principiante y tratas de llegar a una postura, hay veces que sin darte cuenta dejas de respirar. Y esto ocurre porque estas más pendiente de llegar a la postura final que de la respiración: Error. Céntrate siempre en tu respiración y la postura correcta llegará.

 

19. Hacer las posturas de forma mecánica

Sé consciente de tu cuerpo, tus dolencias, tus resistencias y pon atención plena a lo que haces y a cómo responde tu cuerpo. Si realizas las posturas (asanas) de forma mecánica no estás haciendo yoga, estás simplemente haciendo ejercicio físico

 

20. Pensar que el yoga no es lo tuyo habiendo probado una sola clase

No tires la toalla solo porque tu primera clase de yoga no haya cumplido tus expectativas. Tal vez no era tu mejor dia, tal vez no conectaste con el profesor (busca a otros) o, tal vez, ese estilo de yoga no encaja tanto contigo (descubre nuevos estilos).

 

Dicho esto, ¡no te alarmes! Simplemente te cuento lo que a más de una nos hubiera venido requetebién saber en nuestra primera clase 😊

Sigue practicando por lo menos 8- 10 clases más porque a medida que avances en tu practica

Estoy deseando que me cuentes qué tal te ha ido en tu primera clase de yoga y si te ha sido de ayuda este post!

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