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Te presento una nueva colaboración con Theramart  ¡Estoy agradecida de recibir su contenido en mi blog!

No te pierdas este interesantísimo articulo y ¡cuéntanos qué te ha parecido en comentarios!

 

 

Yoga, tu aliado tras la rehabilitación de lesiones importantes.

¿Qué piensas al escuchar la palabra ‘yoga’? ¿Es posible que dentro de esas asociaciones imagines la posibilidad de practicarlo para aliviar el dolor y recuperar la movilidad de tu cuerpo tras lesiones graves?

El preconcepto de esta disciplina suele ser el de una persona formando figuras imposibles con su cuerpo sin el menor indicio de queja.

Pero, lo cierto es que el yoga es mucho más que eso. Esta práctica milenaria originada en la India también puede ayudar a manejar el dolor crónico y la rehabilitación.

 

Yoga para el dolor.

El yoga ha sido una alternativa recomendada para personas que han sufrido lesiones graves, como fracturas, desgarros o incluso para cirugías de cadera o en casos de fibromialgia.

¿Cómo funciona? Toma nota: 10 beneficios de practicar yoga

1. Mejora el control de emociones.
2. Refuerza el sistema inmunológico.
3. Mejora la respiración.
4. Aumenta la flexibilidad.
5. Mejora el equilibrio.
6. Fortalece músculos y huesos.
7. Mejora la condición física.
8. Armoniza el sistema nervioso.
9. Mejora la vida sexual.
10. Disminuye el estrés.

 

Tipos de yoga y para qué podrían servirte

  • Vinyasa: Se ejercita el cuerpo completo mediante diversas posturas a un ritmo constante y rápido.
  • Hatha: Es la práctica más básica. Combina posturas y ejercicio de respiración con un impacto positivo en tu salud. Ideal para principiantes.
  • Bikram: Realiza secuencias repetitivas de 26 posiciones y está destinada para un ejercicio mucho más intenso y exigente físicamente.

Se llama ‘savasana’ a la postura para cerrar una sesión de yoga. También se le conoce como ‘postura del cadáver’ y consiste en colocarse boca arriba, con las piernas y los brazos ligeramente separados. 

  • Ashtanga: Similar al vinyasa, trabaja únicamente con seis secuencias específicas, con posturas cada vez más desafiantes.
  • Kundalini: Más enfocada en el plano espiritual, parte de la creencia de la energía divina concentrada en el cuerpo, la cual se libera mediante cantos, respiración y movimiento.

 

Para casos de dolor crónico…

Como lo recomienda Laura Santisteban, lo mejor es entender el yoga desde la terapia y como medicina. La idea es que, poco a poco, exista una mayor y mejor conciencia del cuerpo y de cómo usarlo correctamente, siempre desde la cautela y la precaución.

En este sentido, el yoga terapéutico es mucho más suave y menos exigente, enfocado en la relajación, la respiración y la meditación. Se adaptan las técnicas para cada caso concreto, en favor de la prevención y el tratamiento de diversos tipos de malestares (lesiones graves, fracturas, cirugías de cadera o enfermedades como el cáncer o la fibromialgia).

En la actualidad, la práctica del yoga se ha diversificado tanto, que ya existen rutinas especiales para niños, embarazadas, adultos mayores, adelgazantes y algunas incluso utilizan cerveza (‘Beer Yoga’, que se practica en cantinas o cervecerías).

Por supuesto, el yoga terapéutico se complementa con la condición física, el estado emocional, una dieta saludable, buenos hábitos y la mejor actitud. Su principio fundamental es que el cuerpo está interconectado con pensamientos, palabras y acciones.

 

Consejos rápidos para iniciarte en el yoga

1. Apóyate en un experto si tienes alguna dolencia.
2. Ve a tu propio ritmo y haz las pausas que necesites.
3. Utiliza ropa cómoda y practica sin joyas, accesorios ni consultar el teléfono.
4. Hidrátate y evita practicar con el estómago lleno.
5. Apóyate en una esterilla (tapete de yoga) antideslizante y estable.

 

Además del yoga terapéutico, otros complementos muy efectivos son:

  • Compresas frías o calientes: Pueden usarse uno solo o alternados, según sea el caso (lo frío disminuye la inflamación y el dolor, y lo caliente aumenta el flujo sanguíneo).
  • Fisioterapia: Mediante rutinas físicas, alivia algún dolor específico y sus expertos te asesoran sobre cómo proteger tu cuerpo y evitar daños mayores.
  • Masajes: Consiste en la manipulación de los tejidos blandos del cuerpo para estimular los sistemas nervioso y muscular.
  • Terapia de electroestimulación: Conocida también como TENS, utiliza corriente eléctrica para bloquear la sensación de dolor antes de que el mensaje llegue al cerebro.

Como puedes darte cuenta, el yoga es mucho más que posturas de contorsionista. Con el debido acompañamiento, puede ser útil en casos de dolor crónico.

El yoga es una disciplina tan noble que ha logrado transformar la vida de miles de personas en todo el mundo, gracias a sus múltiples beneficios.

Recuerda siempre apoyarte con un experto, antes y después de intentar esta milenaria práctica.

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