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No es muy común encontrar a alguien afirmando que es feliz, ¿verdad? 

Estamos tan acostumbradas a ver a la gente de mal humor y quejándose continuamente, incluidas nosotras mismas, que casi asumimos que es lo normal. Y que algo sea habitual no significa necesariamente que sea bueno.

Así que ya va siendo hora de dar un giro y tomar las riendas hacia el camino del buen humor.

Cuantas veces te has dicho a ti misma

“Quiero ser feliz de una vez por todas”

Yo me lo decía, cada día, durante mucho tiempo. Hoy, lo primero que puedo decirte es, si quieres ser feliz, sé feliz. Así de simple. 

En realidad, no hay ningún misterio más que la actitud que tengamos en la vida. 

Nos pasamos el día buscando la fórmula mágica de la felicidad y esperando que alguien (la pareja, una amiga, la familia) o algo (una casa, un coche, un aumento de sueldo) sean los responsables de nuestra felicidad. Pero el secreto no es otro más que la felicidad está únicamente en nuestro interior y la única fórmula que existe es proponernos ser felices. 

Es tan sencillo que al final se vuelve complejo. Y tal vez sea porque cuando ya hemos entrado en un bucle de desesperación, rabia y bloqueos somos incapaces de ver más allá de nuestra crispación. 

Por eso, practicar yoga ayuda a calmar las aguas que enturbian nuestra mente para que podamos ver nuestro interior con claridad y, finalmente, llegar a un estado de felicidad.

Ahora bien, ¿y qué es exactamente la felicidad? ¿Es igual la felicidad para ti que la felicidad para mí?

Es un tema súper interesante a debatir que no descarto extenderme más en futuros artículos. Además, me gustaría terminarme el libro Felices, de Elsa Punset que me regaló mi queridísima Victoria Tur.

Es indudable que la gente que practica yoga siente un cambio y está más contenta y en paz porque se da cuenta de que la felicidad se encuentra dentro de sí misma.

La meditación, la realización de ásanas (posturas) y la integración de los códigos éticos fundamentales del yoga, nos hace más saludables y tranquilas, y hace más fácil que seamos personas con buen corazón.

Además de todo esto, que está genial, está científicamente demostrado que practicar yoga y meditación modifica favorablemente la estructura de nuestro cerebro. Igualmente, como cuento en el post Libera tus bloqueos, durante la realización de asanas (posturas) podemos estimular glándulas como la glándula pituitaria que es la que produce endorfinas (las hormonas del placer).

El doctor americano Timothy Mc Call en su artículo “38 beneficios del yoga”, habla sobre un estudio que descubrió que una consistente práctica de Yoga mejoraba los estados depresivos y producía un significativo aumento del nivel de serotonina y una disminución de los niveles de monoamina oxidasa (una enzima que anula los neurotransmisores) y el cortisol. Y añade,   “En la Universidad de Wisconsin, Richard Dadivson, Doctor en Medicina, descubrió que el córtex prefrontal izquierdo aumentaba su actividad en los meditadores, un encuentro que ha sido correlacionado con más altos niveles de felicidad y mejor función del sistema inmunológico. En los practicantes veteranos se han observado efectos colaterales positivos muy espectaculares”

La reconocidísima profe de Power Vinyasa yoga y Asthanga, Lucia Liencres, toda una crack en el mundo yogui, también explica muy bien cómo cambia la estructura de nuestro cerebro practicando yoga y meditación en su artículo cómo el yoga y la meditación han cambiado mi cerebro

Se tiende a tener la imagen estereotipada del “Yogui feliz que vive en los mundos de yupi” y nada más lejos de la realidad (que igual habrá algún yogui que, en efecto, viva en los mundos de yupi al igual que muchos otros no yoguis, como en la vida que hay de todo en todas partes)

El yoga es, precisamente, una disciplina que te enseña a vivir muy presente en la realidad y con los pies bien firmes y arraigados al suelo. Plenamente consciente de los problemas, pero sin apegos. 

Y claro que el yogui se enfada como cualquier otro ser humano, pero conoce las herramientas para controlarlo. ¡Esa es la magia del yoga!

Quiero terminar con una viñeta  de humor que me encanta, como todas las que hace la súper genuina Julia Arteaga de Yoguineando, humor y Yoga en español www.yoguineando.com:

Ahora que has leído este artículo, ya que el yoga se fundamenta en la experiencia directa para llegar a la comprensión, te invito a que lo pruebes por ti misma y me puedas contar, de primera mano, si después de una práctica continuada de yoga te sientes un poco más feliz.

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